martes, 29 de junio de 2010

VIDA SURREAL





Vida y arte: Contradictorias, antagónicas y místicas. 
Todo transcurre en un instante-ahora que modifica el pasado. Los recuerdos se van y el poeta impulsa esta partida. La memoria se pierde, hoy se enfrenta al mundo,  reconoce la perdida de lo vivido. El instante es efímero, al poeta lo atemoriza una profunda nostalgia, prefiere no rescatarla. ¿Entonces? No queda nada. 
En ese recóndito lugar del pensamiento, el cielo se hace triste, el sol del recuerdo ilumina el camino y el poeta se sigue exigiendo una respuesta. ¿Por qué el poeta no quiere recordar nada? Tal vez porque no ha empezado a olvidar todavía, a pesar de haber quemado todas sus memorias y de sentirse cubierto con vestidos de papel.

"Es posible que hayamos creado la realidad 
en este momento con todo su pasado"  

BORGES

Es posible que las palabras pronunciadas por el poeta 
sean tan sólo un sueño.
Es posible que sólo seamos un sueño del poeta.
  Es posible que la Vida en este tiempo sea un sueño. 
Es posible despertar y ver que existe otro universo.
Vive el poeta sin cuestionar realidades, 
sin preguntarse por su sueño.

lunes, 28 de junio de 2010

METÁFORA SURREAL



Cada quien tiene su forma de sentir el mundo, de vivirlo. Ese es el arte de la Vida, cada quien posee una forma particular de asimilar todos los fenómenos, las situaciones y las circunstancias. Todos nosotros entre los muchos que somos tenemos también múltiples formas de reaccionar frente a un mismo hecho. No siempre vamos a reaccionar igual. Algo que ayer era muy triste, la lluvia en una tarde gris -por ejemplo-, hoy podría ser un hecho mítico, simbólico e inolvidable. Cada quien vive al Otro en su disimilitud, en su diferencia, el lenguaje resulta ser el punto común del encuentro, un espacio para comunicar las diferencias. La diversidad atrae. Eso que parece inaprensible e incomprensible de ese Otro que nos habita, es el imán que poco a poco va generando atracción y el magnetismo necesario para que las presencias que tanto imaginamos aparezcan, para que los sueños que pedidos con fuerza y certeza, por fin se cumplan. Las metáforas son los vuelos irreales, que de ser pronunciados con la respectiva sobriedad de la locura, pueden iluminar el camino de colores y recobrarnos la esperanza perdida. En la posibilidad de amar el instante y amar en el instante, por el olvido que a veces es necesario y por todo lo que falta: Celebro la posibilidad de mencionar, imaginar y danzar en infinitos mundos posibles, recobro el valor del sueño en sus entrañas y cabalgo de regreso al mundo de la fantasía, retomando la poesía perdida, anunciando y presintiendo el vuelo de las palabras... en libertad.

jueves, 24 de junio de 2010

SILENCIO Y LLANTO

Ríos desbocados, que se abren incesantes en escenarios intimos con personajes queridos e indecibles. 
El llanto por la muerte de la raíz, del hálito vital, por el dolor de la mentira, por el brillo cruel de la traición. 
Lágrimas de impotencia, lágrimas de felicidad.
El sentimiento se desboca en acto, la razón se desentiende por un instante y la breve locura, efímera y pulsional, se expresa en un juego de interrelación entre el querer-decir, el querer-callar y el decir con silencios.
El silencio siempre escucha llorar, el silencio parece comprender el sentir del corazón.
El silencio será en últimas la voz del corazón y las lágrimas su incontenible no poder dejar de decir.


miércoles, 23 de junio de 2010

In memoriam: DARIO BOTERO URIBE



Alas libertarias que se extienden en el cielo y en el sueño de los poetas... de los artistas.
La paradoja irresoluble, la contradicción irresuelta,
la concreción en un hombre que desequilibró la balanza y la volcó sobre la libertad.
Una filosofía de la vida, un proyecto ambicioso, una propuesta sensible, un corazón amable,
una personalidad afable, una mirada cálida, sonriente y receptiva siempre.
A los muertos queridos se los debe dejar vivos en el recuerdo,
es mejor no tocarlos con memorías dolorosas,
es mejor recordar una dedicatoria con letra espiralada.
Es mejor mantener viva la UTOPÍA.
Es mejor seguirle regalando flores de colores y no lágrimas.